Better Gutenberg
Free, beautifully formatted public-domain ebooks
‹Better GutenbergNuestra PampaUna Bodega en Rio Negro · 68 of 77Contents›

Nuestra Pampa

by W. Jaime Molins

68 of 77 · Contents · Download EPUB

Una Bodega en Rio Negro

Acabamos de visitar la bodega de mayor capacidad del alto valle.

Como todas las de la zona, esta bodega se inició con cubas de madera, de mucha capacidad, elemento no muy favorable en Río Negro para la buena fermentación. Actualmente ha construído y sigue construyendo pilones de mampostería de dimensiones, tipo y paredes comunes. Quedan, sin embargo, algunas cubas de madera del país, lo que prueba que hay maderas argentinas, de clima frío, aptas para suplir ventajosamente a las antiguas cubas de álamo, siempre que se atienda con esmero la construcción. Estas cubas pueden contener 80 hectólitros y dan un resultado excelente, según nos manifiesta el administrador. La madera de que están construídas es raulí patagónico. Sus duelas ofrecen algunas vetas muy porosas. Esta condición hace sospechar que la madera no sería muy eficaz para la construcción de cascos comunes. Ignoramos si se ha ensayado en esta clase de vasijas.

La maquinaria de este establecimiento vinícola es absolutamente moderna. Llama, sin embargo, la atención, de que no se disponga de un alambique que le permita agotar sus orujos, perdiendo, en consecuencia, un porcentaje elevado de vino y por ende, de alcohol y cremor tártaro. No obstante, se ha iniciado la elaboración de algunos tipos de imitación licorosos, que requerirán mejoramientos.

Gustamos en la bodega algunos vinos de tipo corriente, gruesos. Se ha iniciado la elaboración de un clarete y otros más delicados y armónicos que no admiten “bautismos” ni desdoblamientos en el mostrador...

Un vino blanco, nos sabe a bueno. También nos agrada un pinot de tres años. Probamos, asimismo, un tipo licoroso, discreto.

Nos inicia en esta recuesta—pase el arcaismo—el viejo bodeguero, marchito por los años, pero alegre y parlador, como conviene a un amigo de Baco—en el amable decir.

Se percata del juicio técnico con cierta inquietud. Pero tiene fe en su pericia. Más que con la boca nos pregunta con los ojos:

—¿Le agrada?

—Sí—respondemos.

—Este blanco—asegura el ingeniero A.—es de “folle blanche” y semillón...

—Justo...—confirma el viejo.

Y a renglón seguido interroga:

—¿Usted es de Mendoza?... Yo he estado en Mendoza... ¡Ah, qué tierra!... ¿Conoce la bodega de Escudero... de don Isidro?... Pues allí...

El vinificador de ley, añoraba, con emoción sin duda, el hermoso país de las vides. Allí aprendió a enderezar sus mostos y a hacer néctares nobles con la ciencia que dá el duro bregar.

Recorremos la bodega. Nos llama la atención, en primer término, las condiciones del techo, sistema cuyano, con cabriadas de pino tea, tirantería de álamo, y cubierta de varillas de sauce embarrado, hecho impermeable con una delgada capa exterior de argamasa. Lamentamos que este techo no se asiente sobre paredes de adobe, en vez de mampostería, que son más durables pero que no reunen, como las paredes “criollas”, las condiciones exigidas por la temperatura.

Esta bodega elabora, actualmente, 5.000 bordelesas. Este año elevará su producción a 7.000. Sus plantaciones abarcan 170 hectáreas, con 100 de viñedos y el resto de frutales.

Dedicamos preferente atención a los cultivos. Nos entusiasma, en verdad, el esmero con que se cuidan las viñas, la clasificación ordenada y la disposición regular de sus liños de tres alambres. Sin duda, este plantío es de los más florecientes y armoniosos de la zona. Los postes y varillas de sostén son de cemento armado con alma de hierro. Los cabeceros cuestan 1 peso m|n. y tienen 2.50 metros de alto (1 metro va bajo tierra); y las varillas son de 70 centímetros. Esta clase de material se ha comenzado a usar en Mendoza con buenos resultados. Es más económico y tan seguro como el de madera. Tratándose de terrenos lavados, sin salitre ya, es seguro que esta clase de puntales se difunda en la región. Las principales variedades que comprende este viñedo son malbec, semillón, pinot y cabernet. Hay también un poco de criolla, que según el administrador de la finca—contrariamente a la opinión vulgarizada en la zona—da un vino de primera. Es original, sin duda, este resultado, pues la uva criolla de vino, sazona demasiado tarde y no sería difícil que en esta parte del valle tuviera un formidable enemigo en las heladas de otoño con su anticipo cruel. Ya lo dijo el adagio español: “vendimia enjuto, cogerás vino puro”, aconsejando la cosecha de las vides antes de las lluvias y heladas otoñales.

El cultivo de las viñas en este establecimiento, se practica por administración. Sin embargo, parece resuelto que se pondrá en práctica en adelante el procedimiento usado en Mendoza y San Juan, es decir, por intermedio de contratistas al porcentaje de la producción.

La huerta de frutales comprende diversas variedades de durazneros, manzanos, perales y ciruelos. Existe el propósito de secar la producción de duraznos, para lo cual se ha adquirido un secador moderno. El resto de la fruta será destinado a exportación o conservación, según convenga. Como este año se ha perdido totalmente la fruta de esta zona del valle, debido a las heladas de primavera, el problema de su industrialización queda postergado para la nueva cosecha.

Vocabulario

Cuba. Vasija grande de madera, para contener vino.

Raulí. Arbol de la cordillera de los Andes (en el sud).

Duelas. Las tablas encorvadas de que se componen las cubas, barriles, pipas, etc.

Alambique. Aparato que sirve para extraer por destilación las esencias o espíritus que haya en un líquido.

Cremor tártaro. Bitartrato de potasio que se obtiene de los toneles de vino y se purifica para la venta.

Orujo. El hollejo de la uva después de exprimida.

Desdoblamiento. Manipulación delictuosa que se hace con los vinos añadiéndoles agua y diversas sustancias para aumentar la cantidad.

Recuesta. Requerimiento, intimación. Investigación.

Percata. De “percatarse”: enterarse, darse cuenta.

“Folle blanche”. En francés: loca blanca. Pronúnciase: fol blan.

Cabriada. (Cabrial o cabrío). Vigas o maderos dispuestos para asegurar el suelo o techo de una casa o galpón.

Argamasa. Mezcla de arena y cal para obras de albañilería.

Adobe. Ladrillo sin cocer.

Liño. Hilera de plantas.

← Back to Nuestra Pampa

Scroll to Top